La bellota: el origen del sabor del cerdo ibérico de bellota

Dehesa Extremadura con cerdos ibéricos de bellota

La bellota, símbolo de Extremadura y del ibérico auténtico

La bellota no es solo el fruto de la encina. En Extremadura, representa tradición, paisaje y una forma única de entender la ganadería y la alimentación natural. Es, además, el pilar fundamental del cerdo ibérico de bellota, uno de los productos más valorados de nuestra gastronomía.

En Embutidos Marsan, este vínculo entre territorio, animal y producto final es clave para lograr embutidos y jamones de máxima calidad.

¿Qué papel juega la bellota en el cerdo ibérico?

Durante la montanera, los cerdos ibéricos se alimentan de forma natural en la dehesa, donde la bellota se convierte en su principal fuente de alimento.

Esta alimentación aporta: Grasas saludables ricas en ácido oleico, infiltración natural de grasa en el músculo, textura jugosa y aroma intenso y un sabor profundo y persistente.

El resultado es una carne equilibrada, sabrosa y reconocible desde el primer corte.

La dehesa: el ecosistema que lo hace posible

La dehesa extremeña es un ecosistema único en Europa, formado por encinas y alcornoques que producen bellotas de manera natural.

En este entorno: Los animales viven en libertad, caminan varios kilómetros al día y se alimentan de forma estacional y natural

Este estilo de vida influye directamente en la calidad final del jamón ibérico de bellota y de los embutidos elaborados a partir de estos animales.

Del campo a la mesa: la filosofía de Embutidos Marsan

En Embutidos Marsan, la bellota no es un reclamo comercial, sino una base real del producto. Los ibéricos proceden de animales criados en condiciones controladas, respetando los tiempos de engorde y el proceso tradicional de elaboración.

Esto se traduce en: Curaciones lentas y naturales, respeto absoluto por la materia prima, sabor auténtico, sin artificios y productos que reflejan el carácter de nuestra tierra.

Jamón y embutidos ibéricos de bellota: una diferencia que se nota

No todos los ibéricos son iguales. La alimentación a base de bellota marca una diferencia clara frente a otros sistemas de cebo.

El consumidor lo percibe en: El aroma al abrir una pieza, la untuosidad al corte, el equilibrio entre magro y grasa y el retrogusto prolongado.

Por eso, el jamón ibérico de bellota es considerado el máximo exponente de la gastronomía extremeña.

Bellota, tradición y orgullo extremeño

Hablar de bellota es hablar de Extremadura, de sus campos, su cultura y su saber hacer. Es un producto humilde que, unido al cerdo ibérico y al trabajo artesanal, se convierte en una auténtica joya gastronómica.

En Embutidos Marsan, cada pieza es el reflejo de ese respeto por la tierra y por una tradición que se mantiene viva desde hace generaciones.